Sobre Ruki
Invertir es difícil. Seguir tus rendimientos no debería serlo. Ruki fue creada por una inversora para automatizar su propia cartera.
Ruki es una app de nicho: entiende CEDEARs, obligaciones negociables, fondos comunes y cauciones, cosas que quedan afuera de las herramientas internacionales. Y no para de cambiar, muchas veces a partir de hablar con quien la usa: alguien escribe por un caso que no estaba contemplado, se arregla, y a los pocos días está adentro de la app.
Empezó como una planilla de Excel
Antes de que Ruki existiera llevaba mis inversiones en una planilla de Excel que fui armando durante seis años: fórmulas, pestañas, tipos de cambio cargados a mano y precios traídos de distintas APIs. Y sí, se rompían cada dos por tres.
Funcionaba, pero me llevaba bastante tiempo mantenerla, y por más que me gustara hacerlo me sacaba el tiempo que quería dedicarle a invertir. Así que migré esa planilla a una app y automaticé lo que venía haciendo a mano, incluida la gestión de errores.
Ruki nació de esa necesidad propia: una herramienta que se enfocara en lo que de verdad importa, que es cuánto rinde lo que comprás. Salió en el App Store y en Google Play el 6 de mayo de 2026.
Tu broker solo ve lo que pasó en tu broker
Si operás en dos o en tres, o comprás la misma empresa como acción en Estados Unidos y como CEDEAR acá, ningún tablero te va a sumar eso.
Ruki no se casa con ninguno. Le asignás su broker a cada operación y ves una sola cartera. Hay tres cosas que el broker no te está dando:
- tu cartera completa, sin importar en cuántos lugares operes;
- tu historial entero, sin que te borren lo vendido al año;
- el rendimiento de cada compra, y no solo el promedio del ticker.
Las herramientas de afuera no entienden lo que comprás acá
La pregunta que sigue es por qué no usar una de las herramientas internacionales que ya existen. El problema principal es que Argentina no está en el mapa: están construidas sobre los mercados de Estados Unidos y Europa, y los instrumentos de acá no figuran en sus catálogos.
En la práctica eso significa que no te traen el precio de un CEDEAR, ni el de una LECAP o una obligación negociable, ni el valor de la cuotaparte de un fondo común de inversión argentino. Y el CEDEAR suma lo suyo: su ratio —cuántos certificados equivalen a una acción— lo fija BYMA y lo mueve cada tanto. Si ese cambio no queda registrado, la tenencia se descalabra sin que nada te avise.
Queda una más, que es la que más distorsiona el resultado: la dolarización de la cartera depende entera de que la configures bien vos, instrumento por instrumento. Un bono en pesos no se convierte con el mismo dólar que una acción argentina, y esa diferencia no la contempla una herramienta pensada para otros mercados.
Acá cada activo tiene su camino hasta el dólar, y está explicado en qué activos podés cargar.
El cálculo, en todos los niveles
Hasta el momento no encontré otra solución que te muestre el rendimiento de tus inversiones calculado de forma correcta y completa en todos los niveles a la vez:
- tu cartera histórica, sí, con lo que ya vendiste adentro;
- tu cartera vigente;
- tu cartera vendida;
- cada ticker;
- cada compra individual que hiciste;
- las metas que armes a tu gusto.
Eso incluye lo que en una planilla te arruina la cuenta y que acá se resuelve solo: los dividendos que cobraste, los splits que ajustan tus cantidades hacia atrás, y el ratio de cada CEDEAR, que podés consultar en la tabla de ratios de CEDEARs.
Todo valuado en moneda dura
En dólares o en euros. Medir en pesos te distorsiona la lectura, porque un resultado que parece enorme puede ser una pérdida en cuanto mirás qué pasó con la moneda en el medio. En dólares, comparar una compra de hace tres años con una de hace tres meses tiene sentido.
Lo que Ruki no hace, a propósito
La mayoría de las apps te tiran cincuenta gráficos, noticias de último momento y datos de activos que ni siquiera tenés. Para Ruki, eso es ruido y sobreinformación que rompen con sus bases.
Ruki no tiene gráficos de cotizaciones, no tiene noticias y no te muestra nada que no hayas cargado vos. Tampoco opera por vos, no se conecta a tu broker y no te dice qué comprar ni cuándo vender.
Está pensada para ser simple y que te ordene, pero que lo que la sostiene no se mueva nunca: calcular bien cuánto rindió tu plata. Ese es el diferencial.
Para quién es
Para el que ya invierte y es quisquilloso con los números. Si querés saber cómo te fue en cada compra y no te alcanza con el promedio del activo, Ruki está hecha para vos.
Y para el que recién empieza: no hace falta ser un experto. Podés importar el archivo que descargás de tu broker y cargar todas tus operaciones de una sola vez, o reenviarle a Ruki el mail con el que tu broker te confirma cada operación, y se cargan solas. Empezás viendo tu cartera sin haber cargado nada a mano.
Quién está detrás
Ruki es independiente: no tiene inversores. Por ahora la hago yo sola.
Estudié actuario y trabajo en modelos actuariales.
Cómo se sostiene
Con las suscripciones Premium: USD 1,99 por mes, USD 4,99 por trimestre o USD 14,99 por año. El plan gratis no vence.
No hay publicidad adentro de la app, y no es una concesión: nada tiene que taparte el producto. Los datos tampoco se venden ni se comparten.
Dónde funciona
En iPhone, en Android y en la web, con la misma cuenta y los mismos datos sincronizados.
Cada compra queda registrada en la moneda en la que la hiciste —pesos, dólares o euros—, con su tipo de cambio. La cartera se valúa en dólares en la región Argentina / USA y en euros en la región Europa.
Una aclaración que importa
Ruki es una aplicación de registro y seguimiento. No compra, no vende, no custodia tu dinero y no da recomendaciones ni asesoramiento financiero. Vos operás donde ya operás; acá entendés cómo te fue.
¿Alguna duda o algo para proponer? Escribinos a info@rukiportfolio.com.
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